lunes, 19 de septiembre de 2016

Ictioterapia, salud y de belleza con peces


El pez Garra Rufa, es originario de Turquía donde habita en piscinas al aire libre siendo una especie protegida. También es posible hallar estos peces en los ríos de Siria, Iraq e Irán.

Su particular hábito de comer células epidérmicas (células muertas) hizo famosos a estos peces que comenzaron a utilizarse para realizar tratamientos de  enfermedades como la psoriasis.

Pasaron  los años y en 2006 en Japón se inauguró el primer establecimiento que utilizaba los Garra Rufa para tratamientos de belleza para los pies. De forma rápida se desató una fiebre que se extendió a China, y Corea del Sur que copiaron este modelo exitoso.

En la actualidad son muy utilizados en los Spa de todo el mundo para realizar tratamientos de renovación de piel en pies y manos.

Denomina ictioterapia el uso de estos peces que literalmente comen la piel muerta ayudan a renovar los tejidos epidérmicos dejando la piel suave.

Las condiciones para vivir de estos peces son especiales ya que necesitan de una temperatura de  entre 30 a 40 º C.

Quien opta por este tratamiento tarda unos dos o tres días en acostumbrarse a que una gran cantidad de pececitos mordisquean su piel generando la sensación de un micromasaje.

Para utilizar este servicio los pies y manos deben estar bien lavados y no tener las uñas esmaltadas, ni infecciones, especialmente hongos.

En cada sesión deben mantenerse los pies y manos por espacio de 30 minutos en la piscina dejándolos quietos para que los peces puedan actuar comiendo toda la piel muerta e incluso callosidades.